El país de Vaca Muerta vuelve a quedarse sin gas para producir. La demora del Gobierno en completar la ampliación del Gasoducto Perito Moreno obliga otra vez a importar Gas Natural Licuado (GNL) justo cuando la guerra en Medio Oriente disparó los precios internacionales. La consecuencia ya comenzó a sentirse en las fábricas: industrias que reducen turnos, reorganizan procesos, frenan líneas de producción y afrontan costos extraordinarios para seguir operando. Según advierten desde la Unión Industrial Argentina (UIA), al menos una de cada dos empresas evalúa disminuir su actividad durante este mes porque no puede absorber el fuerte aumento del costo del gas.



