El Gobierno aprobó un plan nacional orientado al uso adecuado de los antimicrobianos. Se busca combatir un problema que escala con velocidad y que está destinado a convertirse en una de las principales amenazas a la salud pública global. Con una hoja de ruta que se extiende hasta el 2029, el Ministerio de Salud plantea la necesidad de promover el consumo correcto de antibióticos, antivirales, antimicóticos y antiparasitarios, tanto en humanos como en animales. Se estima que a nivel mundial, el mal uso de estos fármacos provoca un millón de fallecimientos directos y cinco millones de muertes indirectas anuales. Lo que es peor: de cara a 2050 esas cifras podrían duplicarse.



