La actividad del sector metalúrgico cayó más de un 4 % mientras la utilización de la capacidad instalada retrocedió 6 puntos y menos del 40 % de sus máquinas están en funcionamiento.

Según el informe de ADIMRA, la disminución en la ocupación de la capacidad instalada alcanzó una reducción de seis puntos porcentuales, lo que evidencia una contracción significativa del ritmo productivo.

Además, la asociación destacó que menos de cuatro de cada diez equipos de la industria están operativos, una situación que ha llevado a calificar los índices de productividad como los más bajos registrados en la historia reciente del sector.