En su nuevo libro, la socióloga Victoria O’Donnell explora la soledad como uno de los principales males contemporáneos, señalando la reducción de interacciones no productivas, no sexuales y no transaccionales.
El texto se compone de una serie de crónicas, perfiles y ensayos que recogen testimonios reales para ilustrar cómo la falta de contacto humano profundo afecta a la vida cotidiana.
O’Donnell argumenta que la tendencia social a eliminar los encuentros informales y espontáneos está erosionando la capacidad de las personas para establecer vínculos significativos, lo que agrava la sensación de aislamiento.


