La iniciativa de La Libertad Avanza plantea la realización de pruebas de detección de drogas cada seis meses para el alcalde, toda la plantilla política del municipio, los concejales, secretarios y representantes de los sindicatos que representen al personal municipal.
Según la medida, el control de consumo de sustancias se extendería a los cargos ejecutivos y legislativos locales, con el objetivo de garantizar la integridad y la transparencia en la gestión pública.
La propuesta también incluye a los delegados sindicales que tengan a su cargo la representación del personal del municipio, buscando así cubrir a todos los niveles de decisión y representación dentro de la administración local.

