El presidente estadounidense ha sugerido reemplazar el nombre del estado de Nuevo México por “Nueva América”, medida que la gobernadora del estado, Michelle Lujan Grisham, ha tildado de estrategia de desvío político.

Durante una conferencia de prensa, el mandatario republicano planteó la idea de modificar la denominación oficial del territorio, argumentando que el cambio reflejaría una visión más inclusiva del país. La propuesta, sin embargo, no ha sido acompañada de un proyecto de ley y carece de respaldo institucional.

La gobernadora demócrata, quien encabeza la administración estatal, describió la iniciativa como una distracción destinada a desviar la atención de los problemas locales y nacionales. Lujan Grisham subrayó que la prioridad del gobierno es atender asuntos como la educación, la salud y la infraestructura, en lugar de enfocarse en modificaciones nominales sin fundamento práctico.