El gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en tela de juicio la autorización otorgada por el Consejo Federal Pesquero para incorporar nuevas naves de captura de calamar, señalando que solo uno de los planes contempla desembarcar en Mar del Plata y que los buques serán importados.
Las autoridades provinciales manifestaron su preocupación por los posibles impactos negativos que la incorporación de esas embarcaciones podría generar en la infraestructura portuaria local, advirtiendo que la medida podría perjudicar tanto a los pescadores como a la actividad comercial del área.
Según los funcionarios, la iniciativa incluye varios proyectos, pero únicamente uno prevé utilizar el puerto de Mar del Plata como punto de descarga, lo que genera dudas sobre la conveniencia de importar los barcos sin una evaluación adecuada de los efectos en la zona.


