El gobierno provincial ha dictado la reincorporación de 1.200 empleados despedidos de la Granja Tres Arroyos y ha impuesto una conciliación obligatoria de 15 días hábiles para resolver el conflicto.
La autoridad provincial emitió una orden que obliga a la empresa agroindustrial a volver a contratar a los trabajadores que fueron cesados, garantizando la restitución de sus puestos y derechos laborales. La medida forma parte de una respuesta institucional ante la denuncia de despidos masivos en la granja.
Paralelamente, el Ministerio de Trabajo intervino y estableció una conciliación forzosa con una duración de quince días hábiles, con el objetivo de que ambas partes lleguen a un acuerdo y se eviten mayores tensiones sociales.



