El conjunto dirigido por Luis Enrique se alzó como campeón de la Supercopa de Europa, sumando así su cuarto título en competiciones continentales.

En una final vibrante, los parisinos superaron a sus rivales con una actuación que consolidó su posición dominante en el fútbol europeo. El entrenador Luis Enrique destacó la entrega y el nivel táctico de sus jugadores, factores clave para lograr la victoria.

Con este logro, el Paris Saint‑Germain amplía su palmarés internacional, reafirmando su ambición de ser una potencia constante en los torneos del Viejo Continente y marcando un hito más en la historia reciente del club.