En el gobierno de los Hermanos Milei hay un empeño singular, que va mucho más allá de lo perverso, por destruir el sistema de producción de conocimiento del país. Alrededor de esta situación, que es vista con suma curiosidad desde otros países que siempre comprendieron a la Argentina como un bastión latinoamericano en materia de educación, cultura y ciencia de calidad, surgen todo tipo de búsquedas racionales para dar con una respuesta a lo que consideran inaudito.