Tras el reciente enfrentamiento entre River Plate y su archirrival, diversas voces dentro del club expresaron su descontento por la actuación del equipo y la gestión del cuerpo técnico.
Los integrantes de la dirigencia, jugadores y seguidores organizaron una serie de manifestaciones que pusieron en relieve la insatisfacción general. Según declaraciones de algunos ejecutivos, la falta de efectividad en el mediocampo y la ausencia de goles fueron los puntos críticos que más generaron frustración.
Por su parte, varios exjugadores y analistas deportivos coincidieron en que la estrategia táctica empleada no se ajustó a las exigencias del partido, señalando además una posible falta de cohesión entre los sectores del plantel. La presión sobre el entrenador aumentó, y se esperan cambios estructurales antes del próximo encuentro oficial.


