Tras la polémica propuesta de aumento salarial para docentes universitarios, todas las federaciones sindicales la descartaron y anunciaron la planificación de nuevas medidas de presión.
Los gremios consideraron la iniciativa del gobierno como una “vergonzosa” falta de respeto hacia el sector educativo, calificándola de insuficiente y desconectada de la realidad de los profesores de educación superior.
Ante este rechazo conjunto, las organizaciones sindicales manifestaron que están preparando nuevas estrategias de protesta para seguir presionando al Ejecutivo y lograr mejoras reales en las condiciones laborales y salariales del magisterio universitario.



