El presidente Lula describió como una “conquista histórica” la nueva normativa que abre la posibilidad de que 22 millones de empleados reduzcan su jornada laboral, convirtiéndose en un punto central de su campaña.
La reforma, aprobada recientemente, permitirá a los trabajadores disminuir sus horas de trabajo sin perder su salario, lo que beneficiará directamente a aproximadamente 22 millones de personas en todo el país.
Esta iniciativa se ha convertido en uno de los pilares de la estrategia electoral del mandatario progresista, quien espera que la medida impulse su apoyo popular de cara a las próximas elecciones.



