Tras el episodio violento registrado en el Hospital de Pediatría, se activaron nuevas medidas de seguridad, entre ellas la incorporación de gestores de riesgo y la presencia policial permanente, para proteger a pacientes, familiares y personal.

Se ha creado la posición de gestor de riesgo, un profesional que controla el flujo de personas dentro del centro, orienta a las familias y actúa como enlace entre la comunidad y el sistema de salud. Estos mediadores pueden solicitar la intervención de la policía cuando se presenten situaciones de agresión o conflicto.

Además, la guardia del hospital cuenta ahora con vigilancia policial las 24 horas, similar a la que protege la unidad de adultos. Se están ejecutando también mejoras en la infraestructura del área pediátrica, con el objetivo de crear un entorno más seguro y adecuado, sobre todo en la temporada invernal, cuando aumentan las consultas por problemas respiratorios.

El modelo de atención por triage, vigente desde hace dos años, sigue siendo la base para priorizar a los pacientes según la gravedad de sus síntomas. Personal médico, enfermeras y los propios gestores de riesgo explican a los usuarios cómo funciona este proceso, reforzando la organización y rapidez en la atención.

Fuente: CDN