El duque y la duquesa de Sussex se instalarán a finales de agosto en una vivienda privada fuera de Londres, donde sus hijos empezarán el curso escolar en septiembre.

La familia real ha sido puesta al corriente de la decisión; el monarca Carlos III y los futuros reyes William y Kate ya han sido notificados del próximo traslado.

La mudanza se realizará poco antes del inicio del año académico británico, permitiendo que los pequeños de la pareja se integren en una escuela local mientras la pareja disfruta de una vida más discreta fuera de la capital.