Después de más de dos meses paralizada, la planta de ladrillos de Cerro Negro volvió a operar tras un convenio entre la empresa y el sindicato Soeco, aunque persisten dudas sobre la demanda del sector.
El secretario general del Sindicato Obrero Ceramista de Olavarría, Gustavo Bustamante, explicó que la reactivación no responde a la escasez de gas, como en paros anteriores, sino a la imposibilidad de comercializar toda la producción. Señaló que la compañía tenía suficiente stock para sostener la detención durante al menos dos o tres meses y que el horno se encontraba en óptimas condiciones, con el equipo de mantenimiento ya preparando la maquinaria antes del arranque.
Bustamante advirtió que la caída sostenida de la actividad constructora podría afectar la continuidad de la producción y que cualquier decisión sobre despidos se pospondrá hasta finales de año o inicios del próximo. Asimismo criticó la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, considerándola insuficiente para revertir la tendencia decreciente del sector de la construcción.
Fuente: CDN



