La señal gastronómica se transforma, destacando tres rostros emblemáticos y una oferta que incluye carnes de vacuno, tartas y dulces.

En la última edición, la propuesta culinaria se ha reconfigurado para presentar una combinación de sabores que refleja la tradición y la innovación. Los responsables del proyecto han señalado que la nueva imagen busca acercarse al público, ofreciendo platos que resaltan la calidad de la carne vacuna y la creatividad en la repostería.

Además, se ha incorporado una variedad de postres que complementan la oferta, con el objetivo de crear una experiencia gastronómica integral. La iniciativa pretende consolidar una identidad más cercana y accesible, alineada con las tendencias actuales del consumo.