Reclusos de la Unidad Penitenciaria N° 2 de Sierra Chica, en colaboración con el municipio de Olavarría, restauraron 24 sillas, fabricaron estantes para equipos informáticos y construyeron una casita de madera para un jardín de infantes.
El proyecto, impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos junto a la municipalidad, se ejecutó bajo la coordinación del Polo Productivo Sierra Chica y contó con órdenes de trabajo emitidas por la Subdirección General de Trabajo Penitenciario. Los internos de los talleres de herrería, pintura y carpintería participaron en la restauración completa de las sillas escolares, mientras que, en el taller de carpintería, elaboraron quince estantes usando madera recuperada suministrada por la empresa PCR‑Energy.
Además, ocho internos adscritos al Programa Integral de Asistencia y Tratamiento para Jóvenes Adultos (PIATJA) diseñaron y montaron una estructura de 1,70 m de altura destinada al exterior del Jardín de Infantes N° 927. La casita, de fácil montaje y desmontaje, incluye un juego de mesa y dos sillas, y fue construida en el salón de usos múltiples del programa bajo la guía de un capacitador interno y la supervisión del equipo técnico, integrado por Gastón Tolosa, Julieta Videla y Rocío Defeo.



