Ponzio, quien ya dirigía al equipo de forma interina, fue ratificado oficialmente como entrenador de River gracias a una disposición de la Asociación del Fútbol Argentino.
El exjugador, convertido en ídolo y figura millonaria del club, había asumido la dirección técnica de manera provisional después de la salida del anterior DT. Su desempeño y la confianza de la dirigencia lo mantuvieron al mando mientras se resolvían los trámites.
Con la aplicación de una norma de la AFA que permite la confirmación de entrenadores interinos bajo ciertas condiciones, la institución oficializó a Ponzio como responsable del plantel, consolidando su posición al frente del conjunto.



