El cantautor uruguayo encabezó una puesta en escena que combinó murga, candombe, rock, bossa nova, funk y fusiones, logrando contagiar energía al público del local porteño.
En la noche de febrero, el artista lideró una banda de gran nivel que interpretó un repertorio ecléctico, mezclando ritmos tradicionales de Uruguay con influencias internacionales, creando un ambiente festivo y sorprendente.
El público, animado por la fuerza de los arreglos y la presencia carismática de Rada, respondió con entusiasmo, mientras el propio músico disfrutaba del intercambio, bailando y compartiendo momentos de alegría con los asistentes.



