
El jefe de Gabinete continuó la ronda con los mandatarios provinciales y recibió a Carlos Sadir junto a Caputo. Fue después de que Bullrich revelara que los cambios en discapacidad no fueron discutidos en la mesa política y reclamó corregirlos.
Diego Santilli continuó este jueves su ronda con los gobernadores para buscar los apoyos que el Gobierno necesita en el Congreso, pero lo hizo en un escenario bastante más incómodo que el que imaginaba la Casa Rosada cuando organizó las reuniones. A menos de 48 horas del envío del Presupuesto 2027, el proyecto no solamente comenzó a despertar reclamos entre las provincias: también abrió una discusión dentro del propio oficialismo después de que Patricia Bullrich admitiera que algunos de sus puntos más sensibles ni siquiera habían sido informados en la mesa política.
El jefe de Gabinete recibió por la mañana, junto con el ministro de Economía, Luis Caputo, al gobernador de Jujuy, Carlos Sadir. Según la escueta información difundida oficialmente, durante el encuentro, que tuvo lugar en el Palacio de Hacienda, repasaron los proyectos legislativos que el Ejecutivo pretende llevar adelante. Más tarde, Santilli tenía previsto continuar la ronda con Gustavo Melella, de Tierra del Fuego. La reunión con el chaqueño Leandro Zdero, inicialmente prevista para este jueves, fue reprogramada para el 24 de septiembre.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La presencia de Caputo en el encuentro con Sadir adquirió una relevancia particular después de las primeras repercusiones del Presupuesto. Apenas dos días antes, el ministro había participado de la mesa política en la Casa Rosada y presentado allí las principales variables económicas contempladas para 2027. Pero, según reveló ahora Bullrich, hubo aspectos relevantes del proyecto que quedaron fuera de aquella conversación.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado apuntó particularmente contra las modificaciones introducidas sobre la Ley de Discapacidad. “No estaba enterada, tenemos que corregir eso”, aseguró. Y fue todavía más explícita sobre cómo se procesó internamente la iniciativa: “Me sorprendió, porque estando en la mesa política del Gobierno el tema no salió a la luz. Llegó el Presupuesto 2027 al Congreso, con esta introducción de cambios en la Ley de Discapacidad, que no eran conocidos”. Bullrich incluso reconoció que el episodio tuvo consecuencias políticas. “Esto resiente un poco las relaciones”, advirtió.
Bullrich, hoy en el Senado; tuvo que admitir que no sabía de los cambios sobre discapacidad.
Los primeros reclamos
La ronda con gobernadores había comenzado el miércoles por la tarde, cuando Santilli recibió conjuntamente a Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán. Son cuatro mandatarios con canales de diálogo abiertos con el Gobierno y cuyos legisladores pueden resultar necesarios para aprobar una agenda que excede largamente la ley de gastos y recursos.
El comunicado oficial evitó entrar en detalles. La Jefatura de Gabinete informó que se había conversado sobre la situación del Norte Grande, la agenda legislativa y los asuntos pendientes entre la Nación y las provincias. Las declaraciones posteriores de los gobernadores, sin embargo, permitieron conocer algunos de los reclamos concretos que empezaron a aparecer sobre la mesa.
Santilli recibió conjuntamente a Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán.
Al salir de la reunión, Jaldo contó que plantearon la situación de las compensaciones energéticas y explicó que, en el caso de Tucumán, pidió especialmente por las obras en las rutas nacionales. También hizo una aclaración significativa: los mandatarios recién estaban comenzando a estudiar el Presupuesto que el Ejecutivo había enviado al Congreso durante la noche anterior.
El Presupuesto establece un gasto total de $202,10 billones para la Administración Nacional y sostiene como condición central el resultado fiscal positivo. El equilibrio de las cuentas es el límite que Milei y Caputo se fijaron para cualquier negociación, pero también reduce el margen de Santilli para responder a los pedidos de los gobernadores sin modificar partidas o buscar compensaciones dentro del propio proyecto.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al titular de Diputados, Martín Menem, y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.
La “ley de leyes” es, de todos modos, apenas una parte de la conversación que el jefe de Gabinete pretende sostener con los gobernadores. La Casa Rosada necesita también construir apoyos para la reforma electoral, con la eliminación de las PASO como uno de sus principales objetivos, y para el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional vinculado con Malvinas, que acaba de ser enviado al Congreso.
Santilli deberá administrar todas esas discusiones al mismo tiempo. La ronda continuará la semana próxima y la reprogramación del encuentro con Zdero extenderá todavía más las conversaciones. La apuesta de la Casa Rosada es transformar el buen vínculo que mantiene con un grupo de gobernadores en votos concretos cuando los proyectos lleguen al recinto.
PL/CRM



