Los plazos para terminar la infraestructura destinada a recibir los cazas F‑16 en Tandil se han pospuesto, estimándose un retraso mínimo de dos años.
El plan original incluía la edificación de una pista central de mayor longitud, la construcción de varios hangares y la adaptación de zonas técnicas y de mantenimiento para soportar la operatividad de la nueva flota.
Sin embargo, problemas de financiación y ajustes en los requerimientos técnicos han obligado a los responsables a revisar el cronograma, lo que implica que la finalización de la obra se proyecta para mediados de la próxima década.
Las autoridades locales reiteraron su compromiso con el proyecto y aseguraron que, pese a la demora, la base cumplirá con los estándares internacionales requeridos para la incorporación de los aviones de quinta generación.


