El gobierno anunció la apertura de 891 puestos destinados a aliviar la carga de las comisarías regionales, calificándolos como los más avanzados del país.
El presidente informó que estas nuevas plazas representan la iniciativa más moderna implementada hasta la fecha, con el objetivo de mejorar la eficiencia policial y reducir los tiempos de respuesta.
Sin embargo, sectores opositores han calificado la estrategia de un “delito” y la han descrito como un “garantismo bobo”, argumentando que la medida no aborda los problemas estructurales de la seguridad pública.”



