Expertos señalan que la IA puede vulnerar la seguridad no descifrando códigos, sino perfeccionando técnicas de manipulación contra usuarios.

Según los analistas, los algoritmos de inteligencia artificial no requieren romper los sistemas criptográficos para causar perjuicios; basta con que aprendan a diseñar fraudes más convincentes y a explotar la confianza de los inversores.

En el caso del reciente ataque a la plataforma Binance, se ha especulado que herramientas basadas en IA podrían haber facilitado la generación de correos y mensajes fraudulentos que engañaron a varios usuarios, provocando pérdidas económicas significativas.

Las autoridades y la propia empresa están investigando el origen de los engaños y evaluando la necesidad de reforzar los protocolos de verificación para contrarrestar este tipo de amenazas impulsadas por la inteligencia artificial.