El Senado de Santa Fe aprobó a medias un proyecto que propone la aplicación de pruebas de detección de consumo de drogas a políticos electos y funcionarios provinciales.
La cámara alta dio su voto favorable a la mitad del texto, lo que significa que la iniciativa seguirá en debate pero con una versión modificada que aún contempla la realización de exámenes aleatorios de narcolemia entre los cargos públicos.
Según los legisladores, la medida busca reforzar la transparencia y la integridad en la gestión pública, aunque algunos sectores han manifestado su preocupación por la posible vulneración de derechos y la logística de su implementación.



