Tras el siniestro aéreo, los pocos que logran salir con vida se ven obligados a enfrentarse a un enjambre de tiburones voraces, mientras el director finlandés mezcla castigos, redenciones y actos heroicos sin romper los esquemas típicos del género.

El accidente de avión deja a un reducido grupo de pasajeros en una zona costera remota, donde la amenaza no proviene solo del propio desastre sino también de los depredadores marinos que acechan en el agua. Los sobrevivientes deben improvisar refugios y estrategias para evitar ser devorados, mientras la tensión aumenta con cada ola.

El realizador finlandés, conocido por su estilo cargado de giros dramáticos, incorpora elementos de castigo y salvación que siguen la fórmula habitual del cine de supervivencia, sin atreverse a innovar más allá de los tópicos establecidos.