Moyano, actualmente bajo investigación por el incidente del 3 de agosto en su casa, y Candela Arizaga, quien apareció parcialmente desnuda en la avenida Libertador, exigen que se levanten las limitaciones que impiden su contacto.

El dirigente sindical se encuentra imputado tras el suceso ocurrido en su residencia, donde la modelo fue avistada corriendo sin ropa completa por una de las principales vías de la ciudad. Ambos aseguran que las medidas cautelares que les impiden verse son injustas y solicitan su anulación.

Según fuentes judiciales, la causa está vinculada a la presunta vulneración de la intimidad de Arizaga, mientras que los representantes de Moyano argumentan que la restricción afecta derechos fundamentales y dificulta cualquier intento de conciliación entre las partes involucradas.

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