Referentes de la iglesia católica se reunieron ayer con personas que se dedican a cuidar coches en las calles. “Todos tenemos algo para aportar en esta sociedad, aun el más pequeño”, expresó monseñor Eduardo Martín en ese encuentro, en abierta oposición a las iniciativas punitivas en danza en la Legislatura provincial. La Iglesia reafirmó su “acompañamiento a estos trabajadores informales” y renovó su “vocación” por trabajar en una “solución de los problemas que atraviesan los más vulnerables y excluidos”. Además, llamaron a una regulación de la actividad, y no a su eliminación de la misma. “A los ojos de Dios, todo trabajo constituye un derecho y una expresión de esa dignidad”, expresó el Arzobispado de Rosario y agregó: “Llamamos a toda la sociedad a reconocer a estos hermanos y hermanas, y a construir un Rosario más justo”.



