El antiguo campo de tortura instalado por las fuerzas militares en la finca familiar de los Méndez será convertido en un espacio conmemorativo, impulsado por el hijo del abogado asesinado, Matías Moreno.

Durante la dictadura, la chacra perteneciente a una familia tradicional de la zona fue utilizada como centro clandestino de detención, tortura y asesinato. Entre las víctimas se encontraba el destacado abogado laboralista Carlos Alberto Moreno, quien perdió la vida en ese lugar.

Hoy, su hijo Matías Moreno lidera el proyecto de reconversión del sitio, con el objetivo de transformar el escenario de violencia en un punto de recuerdo y reflexión para la sociedad, garantizando que la memoria de los desaparecidos perdure.