La nueva combinación de megamillonarios, tecnócratas y nuevas ultraderechas ha surgido de lecturas filosóficas. De hecho, el nuevo aceleracionismo anarcocapitalista puede ser la versión contemporánea del futurismo fascista de Marinetti –poeta y agitador cultural- en el proyecto de Mussolini. La novedad de lo que he designado con el nombre de Neoemperadores es que han entendido que la aceleración capitalista hace tiempo dejó atrás las ideas de los políticos, especialmente las de aquellos que, de un modo u otro, eran portadores de las marcas de la Ilustración.



