La histórica e intachable consagración de Belgrano de Córdoba como campeón del Torneo Apertura, refuerza las razones de la mayoría de los dirigentes para aferrarse a este formato disyuntivo que tienen los campeonatos del fútbol argentino. En apenas 20 partidos, 16 de la fase regular y cuatro de playoffs, la “B” logró llegar a un título que viene persiguiendo desde 1968, el año en el que por primera vez disputó un torneo de la AFA. Seguramente, no hubiera podido, o al menos se le habría hecho bastante más complicado, si en vez de estos 20 juegos, hubiera tenido que afrontar los 38 que incluye el tradicional certámen de 20 equipos, todos contra todos a dos ruedas.


