Javier Milei tuvo que asumir lo innegable y amputarle al jefe de Gabinete un rol que ya no ejercía. “No se va ni lo echan”, negaban voceros del exvocero el viernes por la mañana. Sin embargo, seis horas después de iniciado el desayuno con el Presidente en la Quinta de Olivos, Manuel Adorni tipeaba su último anuncio, que tras tres meses de escándalo ya no pudo realizar frente a un atril y en conferencia de prensa sino apenas con un tuit. Sin ganas de soltarlo, el Presidente volvió a hacer un gesto en su favor y acordaron que fuera el encargado de presentar a su reemplazo, el diputado y economista Adrián Ravier.