El epicentro del denominado “Circuito Camps” —la red estratégica de secuestros, torturas y desapariciones más sangrienta de La Plata durante la última dictadura— tuvo sus puntos nodales en la comisaría 8va y en el destacamento de 1 y 60, que en aquel entonces funcionaba como Dirección de Infantería y Caballería de la Policía bonaerense. Hasta ayer, trece hombres ya cumplían condenas por otros juicios, pero la justicia aún no los había señalado formalmente como responsables de torturar y desaparecer a estas 300 personas. Ahora, finalmente, lo son.



