Conmovedores son los testimonios de los y las argenmex (argentinas y argentinos que migraron a México en los años 60′, sobre todo en los 70′, e incluso iniciando los 80′) que mencionan cómo el país azteca les salvó la vida, además dan cuenta de los lazos de solidaridad que les permitió —aun con la sensación de pérdida que provoca el exilio forzoso— formar una familia, encontrar un trabajo y reestablecerse anímicamente.