Es la mañana de un domingo frío y lluvioso y Gustavo Tarrío le está dando vueltas a una decisión importante: cancelar o mantener la función de El vestido de mamá, la obra cuyo estreno está previsto para dentro de unas pocas horas en Arthaus. Todo está listo para recibir al elenco, las entradas están vendidas. Pero el teatro es un arte del presente y el presente puede estar lleno de imprevistos: León Hassan, el protagonista, está disfónico desde hace dos días. Los nervios, el frío, el entusiasmo mundialista y los goles de Argentina fueron un combo explosivo para el actor de jovencísimos diez años que está por lanzarse a su primer gran papel en teatro.