Una madre en Canadá denunció a OpenAI y a Sam Altman, su director ejecutivo, en un tribunal de San Francisco, Estados Unidos: ChatGPT habría inducido al suicidio a su hija, Alice Carrier, de 24 años a lo largo de varios diálogos con la IA. La denunciante, Kristie Carrier, señaló en la acusación que su hija mantuvo más de una docena de conversaciones donde la joven le comentó sus pensamientos suicidas, pero que la empresa de IA nunca pasó el caso a una revisión humana ni interrumpió el diálogo.



