La ola de calor que atraviesa Europa occidental dejó de ser una postal incómoda del verano para convertirse en un fenómeno inquietante por su anticipación. En pleno mayo, cuando todavía faltan semanas para el inicio formal de la temporada estival en el hemisferio norte, varios países registraron temperaturas extremas, récords históricos y muertes asociadas al calor. Francia, Reino Unido, España e Irlanda vivieron jornadas sofocantes bajo una “cúpula de calor”, un fenómeno meteorológico que los especialistas vinculan cada vez más con el avance del cambio climático.