Cinco días después de que poderosos sismos consecutivos arrasaran barrios enteros en el estado costero de La Guaira y derrumbaran también edificios en Caracas, las esperanzas de encontrar sobrevivientes se desvanecen a pesar del trabajo de equipos de rescate llegados de 27 países. De todos modos, suceden algunos milagros: una mujer avisó por WhatsApp que estaba con vida junto a su hijo y un joven pudo ser rescatado. El trágico saldo no deja de aumentar, con más de 1700 muertos, además de miles de desaparecidos. Una nueva y fuerte réplica sacudió la mañana venezolana, aunque no produjo daños de importancia.