Las Leonas se coronaron campeonas del mundo tras imponerse en la tanda de penales tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario contra Países Bajos.
El encuentro, que mantuvo a los espectadores al borde del asiento, concluyó con un empate sin goles en el tiempo extra, obligando a decidir el título mediante los disparos desde los 11 metros.
Con precisión y nervios de acero, las jugadoras argentinas lograron anotar más veces que sus rivales neerlandeses, asegurando así el trofeo mundial y celebrando un logro histórico para el hockey femenino del país.


