En el Estadio Eva Perón de Junín se registraron enfrentamientos entre la policía y aficionados visitantes de River, resultando en el uso de gas pimienta para dispersar a la multitud.

Durante el encuentro deportivo, los hinchas del club de Buenos Aires fueron objeto de empujones y persecuciones dentro del recinto, lo que desencadenó una respuesta enérgica por parte de las fuerzas de seguridad.

Los agentes, equipados con dispositivos de gas lacrimógeno, intervinieron para controlar la situación y evitar mayores incidentes, mientras los aficionados fueron obligados a retirarse del estadio bajo la presión del operativo policial.