El principal pretexto fue la muerte del senador republicano Lindsey Graham, un estrecho aliado del presidente Donald Trump y un firme defensor de Ucrania, que falleció el pasado 11 de julio a los 71 años. Como ocurrió con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también Volodímir Zelenski acudió a la ceremonia fúnebre realizada el 28 de julio en Washington.