A un año de la sanción de la Emergencia en Discapacidad, el Gobierno profundiza el ajuste

Cuando a fines de abril la pila de deudas parecía irremontable, Marisa Agis pensó por primera vez en bajar definitivamente la persiana. El Hogar Promover, que ella dirige y le brinda asilo y terapias de rehabilitación a niños con distintas patologías graves, atravesaba su peor momento en 40 años de trayectoria. El programa Incluir Salud –la obra social estatal de las personas con discapacidad y cueva de las coimas de Spagnuolo & Cía no les pagaba un sólo peso desde diciembre. Marisa salió a tocar las puertas de los juzgados de menores responsables de los 18 niños que duermen en la institución y de cuanto donante privado se le cruzó. Hasta que, finalmente, el Estado pagó una parte de las prestaciones retrasadas. “Este gobierno nos tiene así: te pone la soga al cuello, te aprieta, te suelta y te vuelve a ahogar. La emergencia parece no terminar nunca”, le cuenta a Página/12.