Los creadores de contenido Parisini, Mariano Pérez, Alejandro Sarubbi Benítez y Pablo Pazos fueron formalmente citados en la investigación impulsada por el diputado Esteban Paulon, bajo sospecha de amenazas, incitación a delitos, intimidación pública, apología del crimen y conductas discriminatorias.

Según la denuncia presentada, los cuatro influencers habrían realizado declaraciones que podrían interpretarse como estímulo a la comisión de actos ilícitos y como apoyo a conductas violentas, lo que ha motivado la apertura de un proceso judicial en su contra.

El diputado Paulon, quien lidera la causa, sostiene que dichos mensajes vulneran la normativa penal y solicitan que se investigue a fondo la posible responsabilidad penal de los streamers, mientras se espera la resolución de los tribunales sobre las acusaciones presentadas.