Acorralado por sus propias mentiras, Manuel Adorni quedó a un paso de la moción de censura. El peronismo en el Senado busca destituirlo en tiempo récord y obligó al oficialismo a activar un plan de emergencia para salvarle el pellejo una vez más. Muy a su pesar, Patricia Bullrich trabajó contra reloj para bloquear la sesión del próximo jueves, en la que se iba a tratar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada y en la que el bloque que lidera José Mayans advirtió que pondría sobre tablas el proyecto de resolución para interpelar a Adorni y votar la moción de censura una semana después. Además de las negociaciones parlamentarias, la Casa Rosada envió al ministro del Interior, Diego Santilli, a buscar apoyo en los gobernadores radicales para evitar que los senadores de la UCR no se plieguen a la ofensiva opositora.