Ni antes, ni después. Este año fue el momento que Alejandro Bordas, tras un largo camino hecho en el tango argentino, eligió para publicar su primer disco solista. Se llama Mudanza. Lo compuso durante tres veraneos en el bello paraje cordobés de Alpa Corral. Contiene ocho piezas –mitad de él, mitad de otros- y lo presenta este jueves este jueves a las 20 en Pista Urbana (Chacabuco 874). Dice él, empero, que la idea venía macerando hace mucho tiempo. “Componer, producir y girar durante 20 años fue un montonazo y llegó la hora de ponerme a pulir estas músicas que se fueron masticando durante años”, refrenda el guitarrista que, cierto es, pasó dos décadas tocando guitarra para tipos y tipas como Suna Rocha, Karina Beorlegui, Bernardo Baraj, Soledad Villamil y Pablo Agri; formando discípulos en la EMPA; y dirigiendo a Siniestra Tango. Agrega él que, en su debe figuraba también profundizar en el universo de la guitarra solista de 7 cuerdas.