La cadena de producción de carnes enfrenta una fuerte pérdida de rentabilidad debido al aumento de costos, la caída real de los precios y la escasa recuperación de valores.

Según la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), la combinación de estos factores está erosionando la competitividad del sector, lo que podría generar un deterioro aún mayor al concluir el año.

Los representantes del gremio advierten que, sin la implementación de medidas urgentes para mejorar la situación, la industria corre el riesgo de profundizar sus problemas financieros y enfrentar cierres de operaciones antes de que termine 2026.