Un hombre de 28 años, originario de Venezuela, permanece bajo custodia en el sur de Texas sin acceso a analgésicos y obligado a dormir en el suelo, según su abogada.
La defensora legal del migrante informó que su cliente no ha recibido ningún tipo de tratamiento para el dolor, a pesar de haber sido herido durante un enfrentamiento con el ICE. La falta de atención médica obligó al joven a pasar las noches en el piso de la unidad de detención.
El caso ha generado críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos, que exigen que las autoridades penitenciarias proporcionen asistencia sanitaria adecuada y condiciones dignas para los internos extranjeros bajo su custodia.



