La declaración jurada que por fin presentó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, está lejos de ser una declaración con datos confiables. No solo por la demora en presentarla sino fundamentalmente por las inconsistencias que él mismo mostró cuando en una entrevista periodística buscó justificar olvidos, errores y preferencias económicas. Lo cierto es que la DDJJ dice que hoy tiene una fortuna que asciende a 944 millones de pesos que, para los especialistas representa un crecimiento del 800 por ciento respecto de los 108 millones declarados cuando comenzó el gobierno libertario. A diferencia de las anteriores, ahora figuran las deudas con las jubiladas benefactoras, las propiedades tanto en la ciudad de Buenos Aires como la casa del country Indio Cuá. Es bueno recordar que todo esto se declaró no por decisión de Adorni, que se autodenominó un “hombre honesto”, sino porque cada una de sus propiedades, costos y cómo se compraron fue por una investigación periodística y, sobre todo, judicial.