Keiko Fujimori, la perseverante heredera que logró convertirse en presidenta de Perú

A los 51 años, Fujimori alcanzó el sillón presidencial que ocupó su difunto padre, un lugar que le fue negado en las tres elecciones anteriores.

Keiko Fujimori, la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, será la presidenta de Perú tras ganar las elecciones en su cuarto intento.

Contra Castillo, incluso denunció sin pruebas consistentes un supuesto fraude en su contra y trató sin éxito de revertir los resultados a su favor.

Tras ganar por menos de 50.000 a Roberto Sánchez, que competía en representación del encarcelado expresidente Castillo, el fujimorismo volverá al Gobierno para reivindicar y emular la figura de su líder.

Primera mujer electa presidenta en Perú

Fujimori, ahora convertida en la primera mujer en ser elegida presidenta en Perú por votación directa, vio su vida cambiar por completo a los 16 años.

Estudió Administración de Empresas en Estados Unidos y en 1994, con solo 19 años, irrumpió en la política al convertirse en la 'primera dama' más joven en la historia de América.

Cisma familiar y cárcel

Keiko, de valores conservadores y convicciones católicas, asumió las riendas del fujimorismo rodeada de la vieja guardia de su padre e inició el camino que le llevó a perder tres veces seguidas la Presidencia en segunda vuelta.

En ese periplo se enemistó con Kenji Fujimori, el menor de sus tres hermanos, cuando este buscó un acuerdo con el entonces presidente Kuczynski para indultar a su padre.

Fujimorismo 2.0

A diferencia de los anteriores comicios, Fujimori llegó a estas elecciones sin su padre y librada, gracias a una sentencia del Tribunal Constitucional, del juicio por lavado de dinero.

Terminó ganando con una propuesta de “orden” y “mano dura” y la promesa de enfrentar al crimen organizado, principal preocupación de los peruanos.

Sus detractores le acusan de ser la culpable de la inestabilidad que ha tenido Perú, con ocho presidentes en diez años.