La compañía está evaluando la eliminación de 100 puestos, sumándose a los despidos ya anunciados, mientras su operación solo alcanzaba el 59 % de la capacidad instalada.
Los directivos han confirmado que el análisis de los recortes incluye ahora a un centenar de empleados, lo que se suma a las reducciones de personal que ya se habían comunicado en semanas anteriores.
Esta medida se produce en un contexto donde la planta solo estaba trabajando poco más de la mitad de su potencial, lo que ha motivado a la empresa a replantear su modelo de negocio, pasando de la producción interna a la importación de productos.



